Este espacio nace con la intención de compartir material de las tradiciones budistas que han dejado huella en mí a lo largo de muchos años. Pretende de esta manera homenajear al Señor Buda y a sus sucesores, en la tradición Theravada, el Vajrayana o budismo tibetano, y el budismo Zen, que son los caminos con los que he tenido contacto directamente y que han influenciado mi vida de manera beneficiosa.

sábado, 5 de junio de 2010

La verdadera naturaleza de la Mente


"Aquellos que practican el Vajrayana, las enseñanzas tántricas secretas, tienen un compromiso sagrado de no rechazar las emociones del apego, la ira, la ignorancia, el orgullo y la envidia o los celos.
La razón para que esto sea así tiene que ver con que si las rechazan, nunca tendrán la posibilidad de descubrir su sabiduría intrínseca. Al abandonar los cinco venenos, abandonamos, al mismo tiempo, cualquier posibilidad de realizar las cinco sabidurías, puesto que ellas se encuentran en el mismo lugar de las emociones. Esa es la razón por la cual, cuando nos comprometemos con las prácticas tántricas, debemos trabajar con los diferentes objetos que dan surgimiento a las reacciones emocionales. Los objetos mismos del apego, el odio, etc., se convierten en los medios para la liberación de los conflictos emocionales.
En términos prácticos, esto significa que cuando uno de los cinco venenos aparece en la mente, tenemos que mirar directamente su esencia hasta entender que en verdad no tiene una existencia real. Percepción, emoción y sabiduría Las emociones aparecen debido a las condiciones creadas por nuestra mente confusa. Nuestra conciencia fundamental, que en el momento presente se encuentra en un estado de total ignorancia, proyecta a partir de sí la idea de un mundo experimentado por medio de los cinco sentidos, los cinco órganos de los sentidos y sus relaciones activas con los objetos externos. Debido a nuestros hábitos previos, la mente proyecta imágenes que considera separadas de ella misma. Entonces, éstas se convierten en formas que actúan como objetos para la vista, sonidos para el oído, y así sucesivamente.
La presencia de estos objetos aparentemente independientes hace que la mente se perturbe, permitiendo la aparición de las emociones. Por ejemplo, cuando nuestros ojos ven una forma, la cosa no se queda ahí: inmediatamente reaccionamos frente a ella. Cuando la forma nos parece agradable, nos sentimos atraídos. Si la encontramos desagradable o repulsiva, la rechazamos y queremos alejarnos. Lo mismo aplica a toda la información sensorial, es decir, a todo lo que oímos, olemos, probamos o tocamos. Cada vez que los órganos de los sentidos entran en funcionamiento deberíamos mirar directamente la esencia real de lo que está sucediendo. Gradualmente llegaremos a ver que el objeto que estamos percibiendo no es más que la mente trabajando. El objeto es la mente, no se diferencia de ella y, por lo tanto, no hay necesidad de crear ninguna dualidad artificial manteniendo una distinción clara entre sujeto y objeto.
Si miramos la esencia de esta carencia de dualidad, la verdadera naturaleza del objeto y de la mente que lo percibe, descubriremos la esencia misma de la mente. Esta percepción de la esencia de la mente tiene lugar cuando todos los pensamientos previos se han detenido y el siguiente pensamiento aún no ha aparecido. La mente se encuentra en el presente espontáneo, su propia realidad. Es la mente la que ve su propia esencia y es a esto a lo que le damos el nombre de sabiduría primordial. Su presencia, entonces, aclara las emociones autómaticamente. Es como encender una vela en un cuarto oscuro: tan pronto como la luz se hace presente, la oscuridad desaparece por sí sola".

Lama Guendun

4 comentarios:

  1. Un bello espacio espiritual donde refugiarnos, donde descubrir nuestra esencia pura....;-)

    Nos seguimos...

    Ali

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  2. Felicidades por tu nuevo espacio,

    Referente al post, los cinco venenos del alma creo que solo pueden ser expulsados de nuestra mente desde la consciencia real de que existen, y a partir de entonces abrir nuestra mente para poder hablar de tu a tu con ellos, es la única forma, ya que mientras intentemos enfrentarnos a ellos desde la lucha, la confrontación directa, seguiremos haciendoles fuertes.
    Si conseguimos sentarnos a su lado y dialogar, verán que ya podemnos prescindir de ellos y se debilitaran paulatinamente.
    Un saludo

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  3. Gracias Monica por este espacio y el contacto que estás brindando con la sabiduría budista.
    Cariños.

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  4. Enhorabuena por este blogs.
    Gracias por compartir la fascinante sabiduría budista.
    Un abrazo.

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